Conferencia de cambio climático en Montreal:

Lo que está en juego
 

Gerardo Honty

 
En la puerta de entrada, una foto muestra el cráter del Kilimanjaro, desnudo de sus nieves, que ya nunca más serán eternas.

Comenzó la Undécima Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático y la Primera Reunión de las Partes del Protocolo de Kioto. Todo este largo nombre da cuenta de un severo desconcierto que sucederá en los quince días que siguen. Hasta ahora, la Conferencia de las Partes (COP por sus siglas en inglés) venía reuniéndose anualmente para considerar todos los temas relativos a la Convención y al Protocolo. Pero estaba establecido que una vez que éste entrara en vigor –cosa que ocurrió en febrero de este año– debía comenzar a sesionar la Reunión de las Partes (MOP por sus siglas en inglés) firmantes del Protocolo de Kioto. Por eso esta reunión es la COP-11 y la MOP-1.

Si todos los países hubieran ratificado el Protocolo de Kioto quizá esto hubiera sido más sencillo. Pero dado que Estados Unidos, Australia y otros treinta países firmantes de la Convención no lo han hecho, se presenta el problema que hay que llevar dos reuniones por separado, lo cual implica doble agenda, multiplicación de los grupos de contacto, diseminación de reuniones de negociación, etc.

Si para nosotros, los observadores, ya nos resultaba inabarcable el seguimiento de las negociaciones en una sola conferencia con todos sus intricados temas, ahora que hay que seguir dos agendas paralelas y simultáneas la tarea se ha vuelto imposible. Pero también este es un problema enorme para los países que tienen delegaciones menores. Mi país por ejemplo, Uruguay, viene habitualmente a la COP con tres o cuatro funcionarios y con ello tiene que cubrir el plenario, las reuniones temáticas, los grupos de contacto y un sinnúmero de espacios de negociación formales e informales. En esta COP en particular, solamente los grupos de contacto llegan al número de quince, ¿cómo hará el Uruguay para seguir de cerca la evolución de la COP con sus 189 países y de la MOP con 156, solamente con cuatro personas?

Esta situación es la misma para la enorme mayoría de los países presentes esta semana en Montreal y muestra cuan poco equitativa es esta asamblea. Y si bien no se espera que sea una de esas reuniones decisivas hay una serie de temas que son claves para el futuro de la Convención.

Post 2012

Como seguramente todos recuerdan, el Protocolo de Kioto establece una serie de medidas y regulaciones para lograr el objetivo de reducir un 5,2% las emisiones de los países industrializados entre el 2008 y el 2012, con relación a las producidas en el año 1990. Este año debe iniciarse la negociación del "segundo período de compromiso": 2013- 2017. Esta discusión seguramente será larga y dificultosa como fue la anterior. Pero el problema que se está discutiendo al comenzar Montreal es si esto debe ser resuelto en el seno de la COP o de la MOP. Y el problema no es menor pues en la primera está incluido el principal responsable del Cambio Climático (Estados Unidos) pero no participa de la segunda.

Estados Unidos (la administración Bush para ser más preciso) ha reiterado en varias oportunidades que bloquerá cualquier tipo de avance en este sentido en el seno de la Convención. Para algunos países esto es motivo suficiente para que los futuros compromisos post 2012 se debatan en el marco de la MOP. Pero otros entienden que hay que "meter" a Estados Unidos otra vez en la discusión para intentar que de alguna forma se comprometa con el proceso que lleva adelante la Convención a través del Protocolo de Kioto.

Parece evidente que los temas vinculados a los compromisos de reducción de emisiones -y entre ellos el particular problema del castigo a quienes no cumplan- no pueden ser discutidos más que en el ámbito de la MOP. Otros temas como el financiamiento de las medidas de adaptación al cambio climático o la transferencia de tecnología podrían mantenerse entre los temas de la COP.

Mecanismo de Desarrollo Limpio

Todos (¿casi todos?, ¿muchos?, ¿algunos?) esperan que el segundo período de compromiso traiga consigo un porcentaje de reducción mayor para lo países "desarrollados" y algún tipo de limitaciones para los demás países (excepto los "menos desarrollados"). Algunos países en vías de desarrollo se niegan de plano a discutir este asunto con el reiterado argumento de la necesidad de avanzar en el desarrollo de sus países –y el consecuentemente equitativo permiso para emitir gases de efecto invernadero tal como hicieron los "desarrollados"- y el más aceptable argumento que la responsabilidad mayor es de los países industrializados y son quienes deben hacer el gasto. Sin embargo hay propuestas que ofrecen alguna flexibilidad para que el tipo de reducción no sea tajante como lo es para los países industrializados (Anexo 1, en la jerga de la Convención). La Red de Acción Climática (CAN por sus siglas en inglés), quizá la más numerosa red de organizaciones que hacen el seguimiento de esta Convención, ha elaborado una serie de criterios basados en un enfoque de multi-escenarios, principio de equidad, responsabilidad histórica, capacidad de pago y de acción, etc.

Algunos países en vías de desarrollo temen además, que si la discusión sobre el segundo período de compromiso se da en la COP (es decir, sin partir de los avances del Protocolo de Kioto) el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) pueda verse en riesgo de desaparecer. Sobre todo considerando que no ha logrado mejorar su performance y los precios que se paga por la tonelada de CO2 evitado en el norte siguen siendo bastante más elevados que lo que se consigue por cada tonelada que se evita en el sur a través del MDL. Según la mayoría de los analistas los problemas de inseguridad política y económica en estos países hace que los inversores prefieran los mercados más estables que ofrecen los países industrializados.

Pero también es cierto que el largo y costoso proceso para acreditar la reducción de emisiones obtenida a través del MDL desestimula las inversiones. Para evitar esto algunos países están proponiendo "dinamizar" el trámite de acreditación de certificados, lo que en buen romance significa reducir los controles, la seguridad de los procedimientos y -consecuentemente- aumentar los riesgos de un crecimiento global de las emisiones.

Financiación

Este es quizá el tema más importante para los países en vías de desarrollo e incluye apoyos económicos para adaptación, transferencia de tecnología y otras áreas de la economía. Cada vez hay más evidencia acumulada sobre el cambio climático y la responsabilidad de los países desarrollados por las emisiones realizadas en los últimos 130 años. Sin embargo poco de lo prometido y comprometido para medidas de adaptación ha llegado a nuestros países. Poco también se ha avanzado en las metodologías para identificar las zonas más vulnerables y los modelos climáticos que permitan discernir entre variabilidad y cambio climático. Esto es: ¿con qué criterios se van a asignar los fondos?

Entretanto los "desastres naturales" aumentan y los costos son insalvables para las economías de los países más pobres. En transferencia de tecnología es donde menos se ha avanzado en las 10 COPs que han antecedido a esta. Por su parte los fondos para otras áreas como energía, transporte, agricultura, etc. recién comienzan a discutirse en esta reunión de Montreal. Entretanto ciudades como Lima y Santiago ya saben que se quedarán sin agua pues en pocos años ya no ocurrirán deshielos desde sus montañas.

Deforestación

La inclusión o no de la reducción de emisiones provenientes de la deforestación en el MDL ha sido uno de los asuntos más discutidos durante los cuatro años que fueron entre la firma del Protocolo de Kioto en 1997 y la de Bonn en 2001. Ahora vuelve por sus fueros de la mano de una propuesta de algunos países, varios de ellos latinoamericanos. Obviamente esto recién está entrando en la discusión y hay mucha tela para cortar, pero se adelanta que incluiría una línea de base nacional sobre las tasa de deforestación que pueda dar cuenta de objetivos de reducción claros y concretos. Se busca con esto evitar las los flancos débiles del enfoque anterior, en el cual la evaluación por proyecto sin tener una compromiso respecto de toda la deforestación llevó a no considerarlo como elegible para el Mecanismo de Desarrollo Limpio.

La encrucijada COP-11

Como no podía ser de otra manera, muchos temas se repiten. Algunos porque son inherentes a la problemática de la Convención y otros porque continúan sin ser resueltos. Lo que aparece como encrucijada particular para esta COP-MOP es qué actitud se tomará ante los Estados Unidos: si se sigue la estrategia de incluirlo en las negociaciones ampliando el campo de acción de la COP y reduciendo el de la MOP, o si en cambio se opta por seguir adelante con el rumbo trazado por el Protocolo de Kioto obviando el 25% de las emisiones mundiales. A juzgar por la experiencia acumulada en los últimos 8 años uno podría sumarse confiadamente al refrán aquél: "Más vale solo que mal acompañado".

G. Honty es director de CEUTA (Centro Uruguayo en Tecnologías Apropiadas) e investigador asociado de CLAES (Centro Latino Americano de Ecología Social). Publicado el 30 de noviembre de 2005. Se permite la reproducción de este artículo siempre que se mencione la fuente.

 
 

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